Limpia el salmón de espinas.
En un bol, mezcla la sal gruesa, el azúcar, la ralladura y el zumo de naranja y el eneldo.
Coloca una capa de la mezcla en el fondo de un recipiente de vidrio o cerámica lo suficientemente grande para que el filete de salmón quede plano y pueda ser cubierto completamente con la mezcla de marinar. Evita usar recipientes de metal, especialmente aluminio o cobre, ya que pueden reaccionar con los ingredientes ácidos (como la naranja) y alterar el sabor del pescado.
Pon el salmón encima y luego cubre completamente con el resto de la mezcla de sal. Asegúrate de que el salmón esté bien cubierto.
Cubre el recipiente con film transparente y deja marinar en la nevera 2 días.
Una vez marinado, retira el salmón de la nevera y lávalo con agua fría para quitar toda la mezcla de sal y azúcar. Seca el salmón con papel absorbente o un paño.
Corta el salmón en láminas finas y sírvelo como lo desees. Es perfecto para ensaladas, como aperitivo o en canapés variados. Combina muy bien con queso crema y mayonesa cítrica.